¡Bienvenido/a de nuevo a mi blog de viajes!
Este es el relevo de "aconocermundo". He renovado el diseño para adaptarlo a cualquier dispositivo, ya que la plantilla anterior (de 2009) solo era para PC. ¡Ha llovido mucho desde entonces!
Mi objetivo sigue siendo el mismo: compartir mis experiencias. Algunos relatos serán más detallados, otros menos, sirviendo como diario personal y recuerdo. Si, además, mis aventuras pueden ayudar a alguien a planificar su viaje, ¡estaré encantada!
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DOS SEMANAS RECORRIENDO CHINA: PEKIN, XIAN, GUILIN, HANGZHOU, SUDHOU Y SHANGHÁI
Capítulo III
CAPÍTULO II - PEKÍN: Plaza de Tiananmen -Palacio Imperial (Ciudad Prohibida) - Ceremonia del Té - Templo del Cielo - Espectáculo de acrobacias - Paseo por zona Quianmen, Calle Wang Fu Jing y cena en Calle Gije.
Día 3º) 09.06.2026 (Martes)
Un poquito de cultura. Primero vamos a ponernos en antecedentes de la ciudad que llegamos ayer y en la que estaremos hasta pasado mañana:
Pekín (también conocida como Beijing) es la capital de la República Popular China y uno de los centros culturales, políticos y educativos más importantes del país. Es una metrópolis que equilibra una historia milenaria con una modernidad acelerada, albergando monumentos icónicos como la Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo y sectores cercanos de la Gran Muralla.
Población: Se estima que la ciudad cuenta con aproximadamente 22 millones de habitantes, incluyendo tanto a los residentes permanentes como a los no residentes.
Estatus: Es una de las cuatro municipalidades de China con estatus provincial, lo que significa que está bajo control directo del gobierno central.
Importancia: Es la segunda ciudad más poblada del país, superada solo por Shanghái. Su trazado urbano refleja siglos de diseño imperial, integrando amplias avenidas y plazas históricas como Tiananmén con una infraestructura moderna y global.
Hoy, tras un madrugón importante para evitar el calor y las colas, nos recogieron en el hotel y nos dirigimos hacia la Plaza de Tiananmen. Después de aguardar una considerable fila de turistas, pasamos el control de pasaportes y mochilas y ya pudimos acceder.
Mientras estamos en la cola podemos apreciar este bonito edificio de estilo muy occidental que era la antigua sede del Banco Continental (Continental Bank), situado en la histórica calle Xijiaominxiang, justo al oeste de la plaza de Tiananmen.
Actualmente, este impresionante edificio funciona como una sucursal del Banco de China
La plaza de Tiananmen (Plaza de la Puerta de la Paz Celestial) en Pekín es uno de los espacios públicos más icónicos y, a la vez, controvertidos del mundo.
Historia y Significado
Corazón político: Es considerada el centro simbólico del Estado chino. Ha sido el escenario de numerosos eventos trascendentales en la historia moderna del país, desde la proclamación de la República Popular China por Mao Zedong en 1949 hasta las protestas de 1989.
Dimensiones: Es una de las plazas urbanas más grandes del mundo, diseñada para albergar a cientos de miles de personas. Su arquitectura es imponente, reflejando el poder y la escala de la capital.
El ambiente: A diferencia de otros espacios turísticos, en Tiananmen se percibe una presencia constante de seguridad y control, lo cual es una característica ineludible de la experiencia de visita.
Los siguientes dos edificios forman parte de las antiguas puertas fortificadas que formaban parte de la muralla de la ciudad de Pekín.
La Torre de la Puerta (Zhengyangmen): Es el edificio más grande y elevado. Fue la puerta principal de la "Ciudad Interior" durante las dinastías Ming y Qing.
La Torre de la Flecha (Jianlou): Se llama así porque su fachada estaba perforada con decenas de ventanas para lanzar flechas en caso de ataque, sirviendo como una fortaleza defensiva.
Ambas estructuras están hoy separadas por una calle, ya que gran parte de las murallas originales fueron demolidas durante el siglo XX para modernizar la ciudad. Actualmente, funcionan como un museo dedicado a la historia de Pekín, y son un símbolo muy querido de la "vieja Pekín".
Aquí podemos apreciar la inmensidad y grandiosidad de esta plaza, en esta foto estoy tocando el suelo según indicaciones de nuestra guía para demostrar la limpieza del piso, impoluto, pudimos comprobar como un señor iba con un palito sacando la suciedad de entre las rajitas de las losetas, trabajo de chico como solemos decir en occidente.



Monumento a los Héroes del Pueblo: Un gran obelisco situado en el centro de la plaza que rinde homenaje a quienes dieron su vida por la causa revolucionaria china.
Tras el obelisco, se encuentra el Museo Nacional de China. que es una de las instituciones culturales más importantes del país. Es uno de los museos más grandes del mundo.
Monumentos dedicados a la glorificación de los trabajadores, campesinos y soldados, que son los pilares fundamentales sobre los que se construyó la República Popular China.
Estos relieves escultóricos están situados de forma estratégica y simétrica a ambos lados del Monumento a los Héroes del Pueblo (obelisco)



Mausoleo de Mao Zedong: Es el edificio donde descansan los restos embalsamados de Mao Zedong, el fundador de la República Popular China. Es un lugar de gran relevancia política y simbólica, situado en el eje central de la plaza.

No solo es una plaza vacía con los elementos monumentales a los lados, también hay adornos florales en su parte central.

Aquí ya en el otro extremo de la plaza, vemos la Puerta de Tiananmen (Puerta de la Paz Celestial), actúa como la gran entrada monumental que conecta la Plaza de Tiananmen con el recinto de la Ciudad Prohibida.
El umbral histórico: Durante la época imperial, esta puerta marcaba la separación entre el mundo exterior (el pueblo y la ciudad) y el ámbito privado del Emperador. Es el punto de transición definitivo.
Símbolo de la Nueva China: En la parte frontal presidiendo la fachada está el retrato de Mao Zedong Esta puerta dejó de ser solo un acceso imperial para convertirse en el podio desde el cual se proclamó la fundación de la República Popular China en 1949, transformándose en el símbolo político más potente del país.
La separación física: Para su acceso hay que entrar por otro sitio ya que está "separada por vallas". El área frente a esta puerta está fuertemente custodiada y controlada, marcando una clara diferencia entre la libertad de movimiento en la plaza abierta (bueno, aunque también hay que escanear pasaporte y mochilas para entrar) y el acceso restringido y ceremonial hacia el Palacio Imperial.





La Ciudad Prohibida (o Palacio Imperial) es, sin duda, el complemento arquitectónico y cultural más importante de esta visita. Justo al norte de la plaza de Tiananmen. Fue el hogar de 24 emperadores durante las dinastías Ming y Qing, y su escala es tan vasta que resulta abrumadora.
Te sumerges en un mundo que durante 500 años fue inaccesible para la mayoría de la población: una "ciudad" dentro de otra, llena de reglas y misterios.
Voy a dar unas cuantas pinceladas pero evidentemente no puedo describir cada pie de foto, es tan inmenso que me llevaría mucho tiempo su investigación. Nuestra visita duró aproximadamente dos horas, aparte de la Plaza de Tiananmen.
La Estructura del Palacio
- Diseño jerárquico: El palacio está diseñado bajo estrictas normas de geometría y feng shui, con una distribución Norte-Sur. Todo está orientado para que los edificios más importantes se sitúen en el eje central, reflejando el poder imperial absoluto.
- La Ciudad Exterior (Patio Exterior): Es la zona donde se realizaban las ceremonias oficiales y los rituales de estado. Aquí destacan los "Tres Grandes Salones" (Salón de la Armonía Suprema, de la Armonía Central y de la Armonía Preservada), que son las construcciones más imponentes y espaciosas.
- La Ciudad Interior (Patio Interior): Era la residencia privada del emperador, su familia y sus concubinas. Tiene un carácter mucho más íntimo, con jardines, salas de estudio y dormitorios, como el famoso Palacio de la Pureza Celestial.
Llaman la atención los colores: El contraste constante entre el amarillo imperial (usado en los tejados) y el rojo de las paredes. la decoración de los tejados; los animales de cerámica en las esquinas de los aleros no son solo decorativos, sino que indicaban el rango y la importancia del edificio.
Río de Aguas Doradas (o Nei Jinshui He).
Nada más cruzar la Puerta del Meridiano, la entrada principal, te encuentras con este riachuelo artificial que serpentea por el gran patio.
Los cinco puentes: Cruzando el río hay cinco elegantes puentes de mármol blanco. Históricamente, cada uno tenía una función jerárquica: el puente central estaba reservado exclusivamente para el Emperador, los dos adyacentes eran para la familia imperial y los dos exteriores para los altos funcionarios de la corte.
Más que decoración: Su función era profundamente práctica. Dado que la mayoría de los edificios estaban hechos de madera y el riesgo de incendio era constante, el río servía como una reserva de agua crucial para combatir el fuego.
Significado de los puentes: Se dice que estos cinco puentes simbolizan las cinco virtudes del confucionismo: benevolencia, rectitud, ritos, inteligencia y fidelidad.

Es un punto de transición perfecto, ya que al cruzar estos puentes dejamos atrás la zona de acceso y te diriges hacia la Puerta de la Armonía Suprema, la entrada al corazón ceremonial del Patio Exterior.

Los leones guardianes chinos (conocidos localmente como shishi), son protectores simbólicos que siempre aparecen en parejas, flanqueando las entradas de palacios, templos y edificios importantes para ofrecer protección contra los malos espíritus.
Su simbolismo es muy preciso y divide las funciones de la pareja:
El león (macho): Es el que aparece pisando una pelota (o un globo decorado). Esta esfera simboliza la supremacía sobre el mundo y el control sobre todo el imperio o el territorio protegido.
La leona (hembra): Suele representarse pisando un pequeño cachorro, lo cual simboliza la protección de la descendencia, la crianza y la continuidad de la familia o de la dinastía.




Estas grandes vasijas tienen funciones muy concretas y vitales para la conservación del complejo imperial. Dependiendo de su forma, cumplen dos propósitos principales:
Las grandes vasijas abiertas (o calderos metálicos): eran reservas de agua para la lucha contra incendios. Dado que la inmensa mayoría de los edificios del palacio fueron construidos en madera, el riesgo de fuego era constante y peligroso.
Los recipientes con tapa (o quemadores de incienso): Estos objetos no eran para agua, sino que servían para quemar incienso durante los rituales y ceremonias imperiales, purificando el ambiente y marcando la solemnidad del lugar.
Esta impresionante balaustrada de mármol blanco, forma parte de la plataforma de tres niveles, que sostiene los tres Salones Principales del Patio Exterior de la Ciudad Prohibida. Es una característica arquitectónica fundamental que eleva los salones ceremoniales más importantes del palacio, dándoles una apariencia de mayor majestuosidad y altura.



Aquí tenemos nuevamente chicas vestidas con la vestimenta Hanfu (o estilismos inspirados en la corte imperial). Estas, aunque no pertenecen a una dinastía real, ya que es vestimenta recreativa moderna, se inspiran principalmente en dos épocas: Estilo "Qing" y estilo "Tang" o Hanfu clásico.
Las personas que están a mi lado visten un estilo Hanfu de alta corte, que mezcla elementos estéticos de las dinastías Tang y Ming, se distinguen porque ambas llevan adornos dorados muy elaborados y complejos en el cabello (coronas y horquillas), junto con túnicas de mangas anchas y fluidas, que son la representación idealizada de las damas de la corte imperial en la cultura popular china.
Y más y más detalles impresionantes del ingente Palacio Imperial, porque cuando lo estás viendo por primera vez no aprecias tantas diferencias y terminas pensando que estás viendo más de lo mismo.

El Foso Exterior: Rodeando los muros del palacio, encontramos esta imponente barrera defensiva de 52 metros de ancho y 6 metros de profundidad. Más que un simple canal de agua, representa la formidable protección del recinto imperial.


Tras el esplendor de la Ciudad Prohibida, nos llevaron a una ceremonia tradicional del té. Fue un momento fascinante donde aprendimos que, en China, beber té es una coreografía precisa: cada tipo de hoja requiere una temperatura, un tiempo y unos utensilios específicos que convierten la infusión en un ritual casi sagrado. Disfrutar de esa paz y esos aromas fue el paréntesis perfecto en nuestra jornada.

Eso sí, tras la serenidad del ritual llegó el contraste comercial: el paso obligatorio por la tienda. Allí nos encontramos con juegos de té y artesanías de una belleza espectacular, pero a precios realmente elevados. Es ese recordatorio clásico de los circuitos organizados, donde la cultura y el arte se encuentran cara a cara con el negocio del souvenir de lujo, no sería esta la única encerrona para compras caras a las que nos llevarían.
Después, nos fuimos a comer al hotel. La comida estaba incluida y, aunque evidentemente era cocina china, era bastante 'light' en cuanto al picante y a otros condimentos fuertes habituales en su gastronomía. En general estaba bastante bien. Fue nuestra primera experiencia con el sistema de mesa tradicional china: una gran mesa redonda para entre 8 y 11 personas con un cristal giratorio en el centro.
Los platos los van sirviendo sin ton ni son; es decir, no siguen ningún orden. Lo mismo te traen la sandía al principio, que una verdura o un caldo con arroz al final. Como ya comenté en el post anterior, la comida china no tiene horarios ni un orden establecido, pero, en general, estaba bastante buena. Esto es lo que yo había observado.
A continuación pongo lo que he encontrado en Internet sobre esto para cerciorarme que no es sólo una impresión mía y aprender sobre la cultura gastronómica china.
En la cultura gastronómica china, el concepto de "primer plato", "segundo plato" y "postre" —tal como lo entendemos en Occidente— simplemente no existe.
Servicio simultáneo: La cocina china está diseñada para ser compartida. Los platos se llevan a la mesa en cuanto están listos en la cocina para que no se enfríen. Por eso, es perfectamente normal que te pongan el arroz, una carne, una sopa y fruta fresca en un intervalo de pocos minutos, o incluso todo a la vez.
Armonía de sabores: En lugar de un orden temporal (entrada/plato fuerte), ellos buscan el equilibrio de sabores y texturas durante toda la comida. Si un plato es muy salado o grasoso, se compensa con uno más neutro o ligero, sin importar cuándo aparezca en la mesa.
¿La comida es la misma para el desayuno, almuerzo o cena?
En gran medida, sí. Aunque hay platos que son más típicos de la mañana (como el congee o gachas de arroz, los baozi o panecillos al vapor, y el té), la línea divisoria es muy difusa.
Flexibilidad absoluta: Para un chino, un plato de fideos, una sopa caliente o un revuelto de huevos con tomate es una comida adecuada a cualquier hora.
La cena como gran comida: A diferencia de muchos países europeos donde la cena suele ser más ligera, en China la cena es a menudo el momento de reunión social principal y suele ser tan contundente y variada como el almuerzo.
3. ¿Es cierto que no suelen comer postre?
Técnicamente sí, pero con matices. La idea occidental de un "postre" (algo dulce, generalmente procesado como un pastel, helado o flan) no forma parte tradicional de la estructura de una comida china.
Fruta como postre: La sandía, es el estándar de oro del "postre" en China. La fruta fresca servida al final de la comida se considera la forma ideal de limpiar el paladar y ayudar a la digestión.
Diferencia de paladar: El nivel de dulzor en la repostería china es mucho más bajo que el nuestro. Muchos de sus dulces tradicionales (a base de judía roja, sésamo o arroz glutinoso) son vistos por los occidentales como "poco dulces" o incluso como algo que podría comerse en cualquier momento del día, no específicamente al final de una comida.
TEMPLO DEL CIELO
Después de la comida nos llevaron al Templo del Cielo, uno de los monumentos más esperados para mi, ya que una amiga que había regresado recientemente de China me dijo que es lo que más le gustó de Pekín. Y tenía mucha razón.
Hubo muchas cosas que me gustaron pero este templo tenía algo especial que lo hacía maravilloso, solo le pondría una pega y es que había demasiado gente y no se podía disfrutar bien y que nosotros al ser un tour organizado y muy intenso, la visita fue bastante rápida.
Después ya me han informado de que es mucho más que un monumento; es el parque público más grande de la ciudad. A primera hora, se pueden ver a cientos de personas practicando taichí, jugando a las cartas, practicando caligrafía con agua en el suelo o simplemente bailando.
Es el lugar perfecto para observar la sociedad pekinesa en su faceta más relajada. Mientras que en la plaza de Tiananmen se percibe el control, aquí se siente la comunidad.
El Templo del cielo (Tiantan) es, sin duda, uno de los lugares con mayor carga espiritual y elegancia arquitectónica de todo Pekín. A diferencia de la rigidez de la Ciudad Prohibida, este recinto respira una atmósfera mucho más humana y conectada con la vida cotidiana de la ciudad.
Al cruzar la puerta monumental, se entra en un recinto inmenso que aísla por completo el ruido de Pekín. El camino hacia el templo atraviesa una zona boscosa con árboles centenarios, muchos de ellos etiquetados, que dan paso a un ambiente mucho más tranquilo.


El Corredor Largo: El acceso principal al área central se realiza a través de un pasillo techado. Destaca por su estructura de madera pintada en rojo y azul con decoraciones florales. Es un paseo largo y protegido que conecta los distintos sectores del complejo y guía el flujo de visitantes hacia la zona principal.

Al salir del corredor, te encuentras con una explanada enorme que sirve de antesala al Salón de Oración por la Buena Cosecha. Lo que más impresiona es la estructura circular sobre una base de tres niveles de mármol blanco. El templo destaca por su triple tejado de tejas vidriadas azules, diseñado bajo una arquitectura que, por su forma y altura, representa la conexión con el cielo.
Es un espacio diseñado para la grandiosidad; la ausencia de paredes interiores y la disposición de las columnas generan un impacto visual inmediato al entrar al patio.




En los laterales hay unos pabellones, estos espacios servían como almacenes para las tablas divinas que se utilizaban en las ceremonias.
Hoy en día, para aprovechar el espacio y dar contexto a los visitantes, los han convertido en pequeñas salas de exposición


Arquitectura circular: Todo el diseño del complejo rompe con la estructura cuadrada habitual en China, simbolizando la forma redonda del cielo frente a la tierra cuadrada. Su edificio principal, la Sala de Oración por la Buena Cosecha, es una obra maestra de madera construida sin un solo clavo.


El estilo de estas prendas y los tocados que lucen estas chicas, están inspirado en la estética de la Dinastía Qing (1644-1912), que es la última dinastía imperial de China. Este es el estilo que se utiliza comúnmente para las experiencias fotográficas turísticas en lugares históricos de Pekín, como el Templo del Cielo.

Al salir del Templo del cielo, aquellos que optamos por la visita opcional, nos llevaron a ver un teatro de acrobacias o saltimbanquis chinos, nos costó 30€, se trata del Chaoyang Theater (o Teatro Chaoyang),
Este espectáculo, es una de las instituciones culturales más reconocidas de la ciudad.
Un icono cultural: Fundado en 1984, el teatro ha sido un punto de encuentro para visitantes de todo el mundo y es famoso por su programa "Flying", que combina la acrobacia tradicional china —con una historia de más de 2,000 años— con elementos de danza, artes marciales y tecnología escénica moderna.
El espectáculo: Lo que lo hace tan especial es su habilidad para fusionar la destreza física extrema con una puesta en escena muy visual. Entre los actos que suelen dejar al público sin aliento se encuentra el "Death Wheel" (la rueda de la muerte) y, en ocasiones, números que incorporan aves entrenadas que sobrevuelan la audiencia.






Al terminar el espectáculo, nos llevaron de regreso al Hotel donde recogimos a una persona de nuestro grupo que no había ido y tomamos el metro por primera y única vez para ir a una calle que nos habían recomendado las guías, se trata de la calle Quianmen, muy cerca de la Plaza Tiananmen, realmente estaba cerca, no se si fueron un par de paradas o así y lo que costó el billete fueron 0,39 cts de yuanes.
Ya en Quianmen, aunque no recorrimos la calle entera, sí algunas de las perpendiculares.

Esta foto la hice porque vi que vendían platos de jamón, evidentemente no era serrano ni de jabugo ni 5 J pero sería paletilla y me llamó la atención que lo presentaran así como si de una bodega o caseta de feria española se tratara.
No nos pareció demasiado interesante y como ya habíamos visto durante todo el día historia y tradición china, optamos por coger un Didi y trasladarnos a la calle Callle Wang Fu Jing.
CALLE WANG FU JING
Es una calle peatonal de aproximadamente 800-900 metros, situada en el distrito de Dongcheng.
Es el principal centro comercial de Pekín. Aquí se agrupan grandes almacenes de varias plantas, centros comerciales modernos (como Oriental Plaza, que cuenta con acceso directo al metro) y tiendas especializadas.
Era lo primero "más modernito" que veíamos en China, parecía que estábamos paseando por la 5ª avenida de Nueva York o por Orchard Road de Singapur


Tecnología en la calle: Uno de los puntos más llamativos es la estación automatizada de cerveza artesanal. Su diseño, que emula un panel de cotizaciones bursátiles con precios que fluctúan en tiempo real, convierte una compra sencilla en toda una experiencia digital.
Nos llamó tanto la atención y además era "la hora" de nuestra cervecita que hicimos un alto para probarla, el problema era cual pedir entre tantas, nos ayudó en la elección otro turista cercano que hablaba español.
Era la hora de cenar, pero no queríamos que fuera por esta zona "tan moderna" aunque a pocos pasos si nos metíamos por algunas de las bocacalles de Calle Wang Fu Jing, teníamos huttongs pero no lo sabíamos, así que como habíamos mirado que había una calle llena de farolillos rojos que es lo que íbamos buscando, no nos lo pensamos, tomamos otro didi y nos fuimos a la Calle Guijie (o Calle Gui)
Esta calle es conocida popularmente como la "Calle de los Fantasmas" por una historia que viene desde la Dinastía Qing. Es una de las arterias más famosas y vibrantes de Pekín, especialmente cuando cae la noche.
En la calle hay más de 150 establecimientos, es el lugar de referencia para probar platos locales, así que cuando vimos uno que aparentemente nos gustó entramos. Había dos chicos muy agradable y allí tomamos filetes empanados y ensalada.
Lo más destacable es el despliegue de cientos de farolillos rojos que iluminan la calle al caer la noche, lejos de la iluminación led de Wangfujing. Crea una atmósfera vibrante y un tanto mística que contrasta con la frialdad de otras zonas modernas de la ciudad.
Tomamos otro didi y de regreso al Hotel.
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