CRUCERO A LOS EMIRATOS ÁRABES-CAPÍTULO III: NAVEGACION (1 DÍA) + ABU DHABI Y SIR BANI YAS ISLA
¡Bienvenido/a de nuevo a mi blog de viajes!
Este es el relevo de "aconocermundo". He renovado el diseño para adaptarlo a cualquier dispositivo, ya que la plantilla anterior (de 2009) solo era para PC. ¡Ha llovido mucho desde entonces!
Mi objetivo sigue siendo el mismo: compartir mis experiencias. Algunos relatos serán más detallados, otros menos, sirviendo como diario personal y recuerdo. Si, además, mis aventuras pueden ayudar a alguien a planificar su viaje, ¡estaré encantada!
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Nota importante: Si a alguien se le olvida hacer la reserva, debe saber que, aunque el teatro es muy grande, no caben todos los pasajeros a la vez. No obstante, se puede hacer cola en la puerta para ir ocupando los huecos de las personas que no asistan o lleguen tarde.






Rumbo a la ciudad: Entre trámites y autopistas impecables
El desembarque en la Terminal de Cruceros de Abu Dabi (Port Zayed) fue un proceso sencillo. Tras pasar por el control de pasaportes, allí nos esperaban los autobuses; entre ellos el nuestro, que nos llevaría a descubrir los contrastes de esta capital.
La Cúpula de Cristal: El "Huevo de Oro" del Souq
Antes de adentrarnos en los pasillos mecánicos, nos encontramos con el punto de encuentro y la verdadera joya del Souq Al Jami: su impresionante cúpula de cristal. Es una estructura arquitectónica fascinante que emerge del suelo como una burbuja gigante de diseño futurista.
Desde el exterior, parece un diamante tallado que brota del asfalto, pero es en el interior donde ocurre la magia. Al situarte debajo, te sientes en un espacio diáfano y vanguardista donde la luz del sol de Abu Dabi se filtra de manera espectacular, creando juegos de reflejos en el suelo de mármol pulido.
Es el preludio perfecto: una estructura moderna y técnica que te prepara para la ingeniería clásica y artesanal que veríamos minutos después en la mezquita.
Esta cúpula sirve de entrada principal, aunque las pocas fotos que pude sacar fueron casi "robadas", ya que íbamos a toda pastilla con la guía; no quería que perdiéramos ni un segundo. Es el inconveniente de las excursiones programadas por la tarde: el tiempo vuela, pero sobre todo que se hace de noche enseguida.



La logística de la vestimenta
La excursión comenzó con un sabor agridulce. Nuestra guía no resultó ser la persona más simpática del mundo y su primera parada nos dejó algo descolocados: nos llevó directamente al Souq Al Jami, el centro comercial subterráneo que conecta con la Mezquita Sheikh Zayed.
Este centro es, en realidad, el "filtro" de seguridad y vestimenta, donde el rigor de las normas locales se impone sin excepciones:
Quienes llevaban pantalones cortos o ropa ajustada tuvieron que comprar una Abaya (la túnica tradicional).
Otros tuvieron que buscar pañuelos a última hora.
En mi caso, pese a ir preparada con una rebeca de manga larga, el pequeño detalle de un tejido "calado" al final de la manga fue suficiente para que me denegaran el paso. ¿La solución? Comprarme unos guantes de estilo árabe que cubren los antebrazos para asegurar que no se viera ni un centímetro de piel. ¡Toda una experiencia de inmersión forzosa en la cultura local!
En esta misma zona del centro comercial se encuentra una exhibición dedicada a la arquitectura islámica, con maquetas que representan las mezquitas más sagradas del Islam:
- La Gran Mezquita de La Meca (Masjid al-Haram)
- La Mezquita del Profeta en Medina (Al-Masjid an-Nabawi)
- La Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén.
- También incluyen una de la propia Mezquita Sheikh Zayed.
Estas maquetas sirven para entender que el edificio que íbamos a visitar no es solo una obra religiosa, sino un puente cultural que conecta Abu Dabi con el resto del mundo.
Una vez superado el control de vestimenta, recorrimos los pasillos mecánicos subterráneos. Se trata del Tolerance Path (Camino de la Tolerancia), un sistema de túneles con pasarelas que te llevan directo al corazón de la mezquita. Su nombre refleja uno de los pilares de los Emiratos Árabes Unidos: la convivencia entre culturas.
Mientras la cinta te desplaza sin esfuerzo, te rodea una narrativa visual muy cuidada:
Luz y Diseño: El pasillo es luminoso y moderno, creando una sensación de transición. Vas dejando atrás el mundo "terrenal" y comercial para entrar en un espacio de paz y espiritualidad.
La Galería de la Fraternidad: En las paredes se encuentran fotografías de líderes mundiales, reyes y celebridades de todas las religiones y nacionalidades que han visitado el lugar. Verlos pisar el mismo mármol que tú refuerza la idea de que la mezquita es un regalo de Abu Dabi al mundo, sin distinciones.
Es curioso pensar que, mientras nosotros íbamos un poco "refunfuñando" por el tema de los guantes o la ropa, el pasillo nos recordaba con sus imágenes que el respeto a las normas locales es, precisamente, parte de ese ejercicio de tolerancia.

Historia reciente: Su construcción comenzó en 1996, impulsada por el primer presidente de los Emiratos, el Jeque Zayed bin Sultán Al Nahayan (enterrado en un mausoleo justo al lado). Se tardó 11 años en completar, abriendo sus puertas en 2007.
Función espiritual: Aunque es un gran reclamo turístico, su función principal es religiosa. Es una mezquita activa con capacidad para más de 40.000 personas. Durante el Ramadán o las oraciones del viernes, el ambiente cambia por completo cuando los turistas ceden el paso a miles de fieles.
Dimensiones colosales: Es una de las mezquitas más grandes del planeta (ocupa el 3º o 4º puesto mundial, solo superada por La Meca y Medina).
Iluminación lunar: Posee un sistema que cambia la intensidad de la luz según las fases de la luna. Cuando hay luna llena, brilla con una intensidad blanca y azulada espectacular. ¡Lástima no haberla visto también de noche!
Unión del mundo: En su creación participaron artesanos de más de 30 países, utilizando materiales de Italia, Alemania, Marruecos, India o Turquía, reforzando ese mensaje de unión que mencionábamos en el "Camino de la Tolerancia".
Es una obra cumbre que combina estilos mameluco, otomano y fatimí:
El blanco infinito: Construida con mármol de Carrara y Macedonia. Su blancura bajo el sol de la tarde es casi celestial.
Cúpulas y Minaretes: Cuenta con 82 cúpulas y cuatro minaretes de 107 metros de altura.
Mosaicos Florales: El suelo del patio central (Sahan) es uno de los mosaicos de mármol más grandes del mundo. No son pinturas, sino piedras semipreciosas (lapislázuli, amatista, nácar) incrustadas.
Interior de récord: Al entrar, pisas la alfombra tejida a mano más grande del mundo (1.200 artesanos trabajaron en ella) y te maravillas con las lámparas de araña bañadas en oro de 24 quilates con cristales Swarovski. La más grande pesa 12 toneladas.
No me cansaba de hacer fotos; cada ángulo y cada reflejo en los estanques que rodean el edificio merecían un disparo. Espero no cansaros con tantas imágenes, pero este lugar es un paraíso para cualquier amante de la fotografía.































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El quinto día de crucero nos llevó hasta Sir Bani Yas, una isla situada en la costa de Abu Dhabi. Llegamos a las 8:00 de la mañana, pero tras un desayuno tranquilo y relajado, decidimos bajar a tierra sobre las 10:45. Lo que nos encontramos fue, probablemente, la escala más absurda de todo el itinerario, equiparable en falta de interés al día de navegación.


Dos horas de "realidad turística"
Nuestra estancia en la isla fue breve: exactamente dos horas, de 10:45 a 12:45. Fue tiempo más que suficiente para comprobar que se trata de un destino artificial, una suerte de "chiringuito" gigante propiedad de MSC (o gestionado por ellos en exclusiva para el barco).
La isla está diseñada para el postureo: un sinfín de sesiones de fotos tontas (que sucumbimos a ellas porque no había otra cosa que hacer), entretenimientos de poco calado y una oferta de excursiones, como el safari, con precios realmente prohibitivos. De hecho, no llegamos a conocer a nadie que las contratara para poder contrastar si la experiencia justificaba semejante desembolso.





Si ya la isla se sentía como un escenario artificial, hubo detalles que rozaron lo ridículo:
El coco "excluido": Quisimos tomarnos un coco, algo que parece lo más básico en una isla, pero resultó que no estaba incluido en nuestro paquete de bebidas Plus. Al ser un producto "especial" y estar fuera del barco, nos lo querían cobrar aparte. Resulta absurdo que, habiendo pagado un todo incluido de nivel, la naviera intente rascar más dinero por algo tan simple en su propia isla privada.
Navidad en el desierto: Otra imagen que rozaba el surrealismo fue ver un árbol de Navidad montado en el paseo marítimo junto a la playa. Ver los adornos navideños rodeados de arena y con un calor sofocante era una estampa totalmente insólita y fuera de lugar, el ejemplo perfecto de lo forzada que es la ambientación en este tipo de escalas.
El punto crítico llegó con la logística de la comida. MSC traslada la infraestructura del buffet a la isla, pero eso se traduce en colas interminables bajo el sol para comer con mucha menos comodidad que a bordo.
Al ver el panorama, tomamos la decisión más inteligente del día: huir del caos y volver al Euribia. A las 12:45 ya estábamos subiendo de nuevo al barco, donde disfrutamos de un almuerzo excelente en el buffet, con aire acondicionado, tranquilidad y sin esperas. Fue, sin duda, un día "tonto" que salvamos regresando a nuestro refugio flotante.
Ficha Técnica de Sir Bani Yas: Lo que hay detrás del decorado
Para no quedarnos solo con la impresión del "parque temático", estos son los datos reales de este lugar tan peculiar:
Ubicación y Distancia: Pertenece al emirato de Abu Dhabi. Se encuentra a unos 250 km por carretera de la capital (más un tramo de ferry) o a unas 110 millas náuticas por mar, que es el trayecto que hizo nuestro barco.
Dimensiones: Es la isla natural más grande de los Emiratos, con 87 km² (unos 17 km de largo por 9 km de ancho). Su suelo es de origen geológico curioso, formado por domos salinos que crean montañas en el centro.
Población: No es una isla con ciudadanos comunes. No tiene pueblos ni escuelas. Viven en ella entre 500 y 1.000 personas, todas ellas empleadas de los hoteles de lujo, del personal de mantenimiento de la reserva natural o del servicio del palacio real.
Propiedad y Fauna: Es una propiedad privada de la familia real. El fundador de los Emiratos la convirtió en una reserva en 1971 para salvar especies como el Oryx Árabe. Actualmente alberga más de 15.000 animales salvajes.
Historia Oculta: Aunque hoy parezca solo un resort, alberga las ruinas de un monasterio cristiano del siglo VII, un hallazgo arqueológico único en la región que demuestra la presencia cristiana antes de la llegada del Islam.










































































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