- Desayuno y salida a las 8 como de costumbre.
- Nos dirigimos al norte, hacia la zona de los lagos. Por el camino comenzó a llover, es el único día que nos ha llovido de todo el viaje
- Parada en el lago Windermere, 134 kms. / 2 horas.
- No cesaba la lluvia aunque era muy fina dimos una pequeña vuelta viendo las casitas de la zona, el lago y los barcos, aunque con la bruma y la lluvia no había mucha visibilidad.
Lago Windermere
El lago Windermere es el lago natural más grande de Inglaterra y se encuentra en el Parque Nacional del Distrito de los Lagos, en el condado de Cumbria. Es un destino turístico muy popular, especialmente desde que llegó el ferrocarril en 1847.
En sus orillas se encuentran pueblos pintorescos como Windermere, Bowness-on-Windermere y Ambleside,
El lago contiene 18 islas, siendo la más grande la isla privada de Belle Isle. A pesar de su belleza, en los últimos años ha habido preocupaciones sobre la contaminación del agua.


Nos fuimos caminando hacia el pueblo y entramos en la iglesia de San Martín que nos volvió a llamar la atención, lo mismo que habíamos visto en otras iglesias inglesas, que tienen una zona de restauración y también otra zona acotada para entretener a los pequeños. Estaban limpiándola y tampoco quisimos interrumpir mucho.
- Posteriormente enfrente, en la cafetería The Cornish Bakery tomamos un café que nos costó una discusión porque nos cobraron 6 cafés y solo nos ponían 4, menos mal que finalmente hicieron las comprobaciones y entraron en razón.
- Regreso al bus, de allí nos fuimos al pueblo de Harrogate, concretamente al hotel Crowne Place donde tenían concertada la comida. Era un hotel bastante lujoso la chica que nos atendió es española. 149 kms. 2,00 horas.
- Comida: sopa de tomate más pollo con chirivías y otras verduras y de postre manzana asada con crema.
- Retomamos el viaje y nos dirigimos a Fountains Abbey, 22 kms. 39 min
Fountain’s Abbey.
En pleno corazón de Yorkshire se alzan las majestuosas ruinas de Fountain’s Abbey, un antiguo monasterio cisterciense fundado en el siglo XII y que llegó a ser uno de los más grandes y poderosos de Inglaterra, hasta que la disolución de los monasterios ordenada por Enrique VIII en el siglo XVI lo condenó al abandono. Desde entonces, sus muros, arcos rotos y bóvedas supervivientes cuentan, a su manera, la historia de aquellos monjes y de una época de esplendor.
Ese día, tras una mañana de llovizna en nuestro destino anterior, el cielo se abrió y nos regaló una luz radiante. El azul intenso contrastaba con el verde vibrante del césped, y las piedras centenarias brillaban, resaltando cada arco y cada muro.
Llegamos a las 15:07, con tiempo libre hasta las 17:30, aunque nos retrasamos un poco porque dos compañeros se extraviaron y nuestro guía, Rafa, tuvo que ir a buscarlos. El recinto es inmenso y muy fotogénico: rincones pintorescos, vistas que parecen sacadas de una película, y un entorno bucólico con lagos y jardines que no alcanzamos a recorrer por completo.
Pasear por allí es un regalo para la vista, pero conviene estar atento: es fácil perderse entre senderos y praderas. Yo misma me despisté un rato, aunque, por suerte, el móvil con batería me sacó del apuro.
Fountain’s Abbey es, en definitiva, una fusión perfecta de historia, naturaleza y belleza, un lugar para recorrer sin prisas y dejarse envolver por la sensación de caminar entre las páginas de un libro antiguo.
Foto aérea tomada de un cartel















- Al salir de la Abadía de nuevo al bus. 60 kms. 01:10 y nos dirigimos a Leeds.
- Llegada al
Hotel Leonardo. Bien situado muy céntrico tras el check-in nos fuimos a caminar por el centro para ver sus edificios principales lo que nos dio tiempo más o menos en una hora.
Leeds
Si pensamos en Leeds como una “ciudad industrial inglesa”, así fue en su momento, pero actualmente es mucho más que su pasado. Ubicada en el corazón de Yorkshire, Leeds es una ciudad llena de vida, arte y una historia fascinante que se mezcla con un espíritu muy moderno.
Creo que guarda bastante similitud con lo ocurrido en la ciudad de Bilbao, en España.
Es una de las ciudades más grandes de Inglaterra, con una población que ronda los 800.000 habitantes. Y si contamos el área metropolitana, ¡estamos hablando de una de las más pobladas de todo el Reino Unido! Esto se traduce en una energía increíble y una diversidad cultural que se siente en cada rincón.
Como todas las ciudades atravesadas por un río —en este caso, el río Aire—, resulta especialmente atractiva. Lo que antes fue un eje industrial, hoy es un paseo precioso lleno de bares, restaurantes y zonas perfectas para relajarse.
Aunque el casco antiguo y la zona centro son pequeños, nos quedaron muchas cosas por ver, y además de las más importantes. Al ser un viaje organizado, no me preparé nada sobre lo que tenía que visitar; pensaba que nos lo explicarían todo. Sin embargo, cuando llegamos a Leeds no había oficina de turismo abierta ni nada, así que anduvimos un poco a tontas y a locas, viendo lo que nos íbamos encontrando.
Esta ciudad merece mucho más que una hora. Creo que el día de hoy no ha estado bien organizado: hicimos un montón de kilómetros para subir a Windermere que, independientemente de que lloviera o no —porque eso no se sabía—, tampoco ofrecía nada especialmente interesante. Ese tiempo luego nos faltó, quizá para disfrutar un poco más de Fountains Abbey, pero sobre todo de Leeds.
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Aunque no teníamos mucho tiempo, hasta la hora de la cena salimos a dar un paseo por los alrededores del hotel, ya que en esta ocasión estaba muy céntrico.
Comenzamos nuestro paseo por la plaza junto a nuestro hotel. Allí se encontraba eta enorme estatua en Brewery Wharf , "The Steeped Vessels" , tres enormes mazorcas de cebada en bronce y acero que recuerdan la tradición cervecera de Leeds y el legado de la fábrica Tetley, que estuvo en esta zona durante más de un siglo.
Vistas desde el hotel.

Cruzamos el Puente del Centenario sobre el rio Aire, desde donde teníamos una bonitas vistas del Crown Point Bridge, el puente que destaca por su arquitectura ornamentada y su elegante estructura de hierro fundido.

El Crown Point Bridge es una pieza emblemática de ingeniería victoriana en Leeds, valorada tanto por su funcionalidad urbana como por su estética detallada y su legado histórico.


Pasamos por la iglesia anglicana de Leeds Mister, conocida como St Peter-at-Leeds, con su imponente fachada neogótica y su torre característica.

Duck & Drake, Leeds — Histórico pub de ladrillo rojo en Kirkgate, célebre por su ambiente de música en vivo, sus cervezas de barril y su gran mural con el lema “Less Talk More Action” que rinde homenaje al Leeds United y a la cultura futbolera local.

El de este pub fue el primero de los murales que vimos pintados las paredes de la ciudad son lienzos gigantes que muestran el talento de artistas locales e internacionales. Además, hay una curiosa "Ruta de los Búhos" que te invita a descubrir esculturas de búhos escondidas por toda la ciudad. ¡Es la excusa perfecta para explorar cada callejuela!
Lástima que nosotros no tuvimos más tiempo para hacerlo, otra vez será.
Majestuoso edificio victoriano de finales del XIX, hoy hogar del Restaurante The Ivy y The Ivy Asia, ubicado en Victoria Quarter.
De testigo del auge industrial a referente gastronómico, sigue uniendo elegancia arquitectónica y vida urbana.
Leeds Kirkgate Market
Joya victoriana inaugurada en 1904, corazón comercial de la ciudad y hogar del primer puesto de Marks & Spencer. Entre cúpulas y piedra tallada, late la vida vibrante de uno de los mayores mercados cubiertos de Europa.


Victoria Gate. Arquitectura contemporánea inaugurada en 2016, que amplía el histórico distrito comercial con tiendas, restaurantes y ocio. Su diseño curvo y detalles inspirados en la artesanía local conectan lo moderno con la tradición urbana.

Vicar Lane Chambers. Elegante edificio de ladrillo rojo de finales del XIX.
Originalmente albergó comercios y oficinas, y hoy mantiene ese uso mixto, con locales modernos en planta baja —como el restaurante House of Fu— y espacios de trabajo en las plantas superiores.
Este es el edificio John Lewis, inaugurado en 2016 dentro del complejo Victoria Gate, destaca por su fachada geométrica en forma de diamantes inspirada en la tradición textil local. Ubicado en pleno centro de la ciudad, combina arquitectura contemporánea y funcionalidad comercial. Es uno de los grandes referentes de compras y diseño en el norte de Inglaterra.


Este es otro de los grandes almacenes John Lewis que forman parte del complejo comercial Victoria Leeds.
Su fachada ondulante de lamas metálicas crea un efecto de movimiento y reflejos cambiantes con la luz, un guiño contemporáneo a la tradición textil y metalúrgica local.
Alberga la tienda por departamentos.

El siguiente es un edificio moderno de uso residencial y comercial, con fachada en tonos gris y beige, balcones y un remate triangular muy característico.
En la planta baja se encuentra el City Store. Por su forma esbelta y su esquina en punta, recuerda al famoso Flatiron Building de Nueva York, aunque con un estilo contemporáneo.
El Leeds Playhouse es un teatro emblemático renovado en 2019, con una fachada de paneles de colores en relieve que simboliza su apertura y conexión con la ciudad. Es un centro cultural clave de Leeds, acogiendo teatro, música y eventos comunitarios.
Esta foto es de un pub histórico de Leeds llamado Lamb & Flag, famoso por su arquitectura clásica de ladrillo y su ambiente típico inglés, donde se sirven cervezas artesanales en un entorno pintoresco.
Es un edificio histórico llamado Calls Landing, con fachada industrial de ladrillo, que hoy alberga el restaurante Ambiente Tapas Leeds y cuenta con una gran escultura esférica metálica al frente, combinando pasado y modernidad en una zona ribereña muy concurrida.
Como comenté anteriormente hay muchos murales repartidos por la ciudad:
Mural urbano que cubre toda la pared lateral de un edificio de ladrillo, con el texto repetido "YOU & ME / ME & YOU" en blanco sobre negro, transmitiendo un mensaje visual de reciprocidad y unión
y la segunda foto Es un mural de gran formato que rinde homenaje al Leeds United, mostrando a varios jugadores con la camiseta blanca oficial sobre un fondo con la silueta azul de la ciudad, combinando arte urbano y orgullo futbolístico local.
Es un centro creativo y de bienestar en The Calls, llamado Zenko Studios, con un gran mural colorido en la fachada y dedicado a clases, talleres y eventos.
Calle The Call, al fondo El edificio de una antigua fábrica y almacén de cerveza del siglo XIX, rehabilitada en 1989 y convertida en oficinas y estudios, conservando su arquitectura original y la torre de la iglesia Leed Mister
Curioso artilugio. Es un aparcabicicletas con forma de coche, instalado en Leeds para fomentar el uso de la bici y mostrar cuántas caben en el espacio de un coche. Sirve sobre todo para bicicletas, aunque también puede usarse para patinetes o carritos ligeros, pero no para motos.
De nuevo cruzamos el puente del Centenario para llegar al hotel
- De nuevo al hotel, cena tipo buffet y alojamiento
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