DOS SEMANAS RECORRIENDO CHINA: PEKIN, XIAN, HANGZHOU, SUDHOU Y SHANGHÁI - CAPÍTULO I - DIA DE VIAJE - PEKÍN: Templo de Lama, Paseo y Torre del Tambor y de la Campana
DOS SEMANAS RECORRIENDO CHINA: PEKIN, XIAN, HANGZHOU, SUDHOU Y SHANGHÁI
Preparación de nuestro viaje a China ✈️
Como tres o cuatro meses antes contratamos en Zafiro Tours, mi agencia de confianza, un viaje organizado de 15 días a China, cuyo tour operador era TOUR MUNDIAL, el mayorista de El Corte Inglés. Los vuelos eran Sevilla-Madrid-Pekín, e incluía 12 noches de hotel, una serie de visitas programadas y algunas comidas. Nosotros éramos un grupo de 6 amigos, con tres habitaciones dobles en cada hotel en las ciudades que he mencionado al comienzo.
Preparativos clave:
Descargamos para el móvil, las aplicaciones de Alipay y WeChat (imprescindibles allí).
Compramos la tarjeta virtual Hola Fly con VPN incluida, lo que nos permitió usar Google y WhatsApp sin problemas durante todo el viaje.
Google Maps funcionaba regular, pero nos apañamos. Está la alternativa china Amap, que también descargamos pero creo que no llegamos a usarla, un poco complicada para nosotros.
Con 48 horas de antelación rellenamos un formulario online para agilizar los trámites en el aeropuerto de Pekín. ¡Funcionó! El control de pasaportes fue bastante rápido.
Facturamos en Sevilla con Air Europa (tramo Madrid) y luego Air China hasta Pekín. Las maletas llegaron sin problemas.
El vuelo largo duró unas 11 horas. En el de ida, me tocó pasillo, pude estirar piernas y pasear, y la comida estaba aceptable, pero en el de vuelta nos dieron a todos asientos centrales, con lo cual, no hicimos ninguno un buen vuelo, eso nos da experiencia para que en próximos viajes largos compremos con antelación el asiento.
Nos esperaba en el aeropuerto una persona de habla española que nos trasladó al hotel, como el grupo era numeroso, unas 64 personas, a partir de las excursiones que comenzaban al día siguiente nos dividieron en dos grupos de 32, bastante más llevadero.
El check-in fue un poquito lento (el más lento de todos los que hicimos en las distintas ciudades), pero una vez instalados, empezamos con las visitas.
Allí, nuestra guía, para los que no iban con los deberes hechos, les facilitaba cambio de dinero, tarjetas físicas de teléfono e información de las aplicaciones necesarias.
Nosotros solo cambiamos unos 30€ en España para emergencias y no tuvimos necesidad de cambiar nada más, de hecho los últimos yuanes los "malgasté" en el aeropuerto. Nos fue genial con la tarjeta Revolut introducida en Alipay como principal método de pago.
Curiosidad gastronómica: Los chinos (también en los hoteles) hacen las tres comidas del día iguales: desayuno, almuerzo y cena son muy similares, no varían como nosotros según la hora. ¡Todo un descubrimiento! 😄
El Templo de los Lamas (Yonghegong): El alma tibetana en Pekín
Actualmente en China hay un auge de la "fiebre del Hanfu" y los "trajes de época" . Los jóvenes chinos, especialmente, disfrutan vistiéndose con atuendos de diferentes dinastías (Han, Tang, Ming, Qing) para hacerse fotos en lugares históricos. Es una forma de conectar con su herencia cultural y, por supuesto, de tener recuerdos espectaculares.

El Templo de los Lamas, no es solo un monumento; es el monasterio de budismo tibetano más importante fuera del Tíbet y uno de los centros religiosos más activos de China.
La Puerta Zhaotai (Zhaotai Men). Se encuentra al principio del camino que lleva al templo










El punto álgido de la visita es el Pabellón Wanfu Ge. Allí se encuentra una colosal estatua de Maitreya (el Buda del Futuro), de 18 metros de altura, tallada a partir de una única pieza de madera de sándalo blanco.
Arquitectónicamente, el templo es una joya que mezcla el estilo palaciego chino de la dinastía Qing con elementos tibetanos y mongoles. Originalmente fue la residencia del príncipe Yongzheng (antes de convertirse en emperador)
A la salida del templo fuimos caminando por los hutongs más cercanos a este y por la animada avenida Dianmenwai llena de restaurantes y tiendas curiosas, hasta llegar a la torre del Tambor.
En la puerta de la torre del Tambor, nos encontramos a este grupo de chicos vestidos con trajes tradicionales chinos pero diferentes a los que habíamos visto en el Templo de los Lamas.
El Hanfu (la vestimenta tradicional china) está viviendo un renacimiento, donde no se trata sólo de representar una dinastía concreta de forma estricta, sino de celebrar la belleza de la historia a través de la moda.
La Torre del Tambor (Gulou) y la Torre de la Campana (Zhonglou) son dos de los monumentos más emblemáticos del viejo Pekín.
Torre del Tambor: Con 47 metros de altura, sus tambores marcaban el fin de la jornada al atardecer. Hoy, aún se realizan espectáculos donde se recrea este sonido tradicional.
Torre de la Campana: Con sus 33 metros y su gran campana de bronce, era la encargada de anunciar el inicio de cada día al amanecer.
Gulou C-Wei. Es un centro cultural y cafetería integrado en el tejido histórico de la zona. El término "C-Wei" (o posición C) es una expresión moderna en China que se refiere a una "posición privilegiada" o un lugar destacado ("ser el centro de atención"), lo que en este caso hace referencia a su ubicación estratégica justo al lado de las históricas torres.

En China es obligatorio que estos dispositivos cuenten con la certificación CCC (China Compulsory Certificate), a diferencia de las que usamos normalmente en la Unión Europea, que llevan el sello CE. Por precaución y para evitar que nos las retuvieran o confiscaran en los aeropuertos o estaciones de tren —donde, por cierto, pudimos comprobar de primera mano que son extremadamente estrictos con las inspecciones—, decidimos no traer las nuestras desde España.
Una vez en el centro comercial, Beijing New World Shopping Mall, que se encuentra a muy poca distancia del hotel, pudimos solucionar el problema. Compramos dos baterías de la marca Oppo. Al ser un establecimiento oficial o de marca, los precios eran fijos, por lo que no hubo posibilidad de regateo. Elegimos modelos de gran capacidad y carga rápida (12.000 mAh y 80 W), lo cual nos vino de maravilla para el resto del viaje.
Con nuestras nuevas adquisiciones aseguradas, aprovechamos que estábamos allí para cenar tranquilamente en el mismo centro comercial antes de regresar al hotel.




























































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